Por una gestión de residuos basada en la prevención y el reciclaje
De Sala de lectura VERDE
Posición de Berdeak/Los Verdes de Euskadi sobre Gestión de Residuos (2007)
Las basuras, y en particular la materia orgánica, están asociados al carácter mortal del hombre: la degradación, la podredumbre… Por ello, el reflejo del hombre ante sus desechos es alejarlos de sí, esconderlos y olvidarlos. Sin embargo, en una sociedad mayoritariamente urbana, densa, hiperconsumista, es imposible “olvidar” los residuos producidos: éstos constituyen un auténtico problema que solucionar para evitar su efecto sobre la salud de los habitantes y la contaminación del entorno. Una gestión adecuada y eficaz de los residuos es un aspecto clave de la organización social.
Las basuras, sobre todo en una sociedad de la abundancia como la nuestra, son complejas y de naturaleza muy variada: materia orgánica (restos de comidas, podas, restos vegetales y animales…), papel y cartón, plásticos, metales, vidrio, pinturas, disolventes, pilas, aparatos eléctricos y electrónicos… La tendencia actual es al aumento sin tregua de la cantidad de residuos producidos, a la vez que el aumento de la peligrosidad de los mismos, debido a la introducción de materiales y productos químicos tóxicos. Un ejemplo es la proliferación de los residuos eléctricos y electrónicos como los ordenadores, los teléfonos móviles, los electrodomésticos cada vez con una menor durabilidad… Este tipo de productos contiene numerosas sustancias peligrosas difíciles de gestionar y que pueden resultar muy contaminantes y dañinas para la salud, suelos, aguas, aire…
Para Berdeak, la gestión eficaz de los residuos debe basarse en la jerarquía establecida por la Unión Europea en su Directiva Marco sobre Residuos: prevención, reutilización, reciclaje, valorización energética y eliminación, por este orden de preferencia.
En una sociedad basada en el “usar y tirar”, la prioridad en términos de residuos radica en la minimización y la prevención. Es esencial que los municipios, empresas e individuos tomen medidas claras para evitar al máximo la producción de residuos inútiles. Además de poner un freno a nuestro modo de consumo actual, es necesario promover la producción y uso de productos duraderos y de calidad, teniendo en cuenta su impacto medioambiental en todo su ciclo de vida, así como la utilización de envases retornables para facilitar su reutilización. El objetivo debe ser reducir en un 15% el volumen de residuos urbanos (RSU) producidos en los municipios (frente al aumento medio anual actual en un 2,4% aproximadamente).
En el tratamiento de los residuos debe priorizarse el aprovechamiento máximo del valor que aún contienen los residuos mediante el reciclaje y el compostaje.
- La valorización de la materia orgánica
- La materia orgánica (restos de comida cocinados o sin cocinar, restos de podas…) representan alrededor de un 40% de las basuras domésticas. La técnica del compostaje permite transformar estos restos en abono, que puede ser usado en parques y jardines, zonas verdes o montes para enriquecerlos en materia orgánica. Este fertilizante es de gran interés para ayudar a recuperar los suelos degradados por la erosión y la pérdida de materia orgánica originados por la deforestación y la plantación de bosques de especies alóctonas, entre otros.
- Existen otros tipos de tratamientos biológicos de gran interés y que se están desarrollando cada vez más, como la digestión anaerobia, que permiten extraer gas de los residuos orgánicos de manera a aprovecharlo energéticamente como calor o electricidad y, en algunos casos, aprovechar la materia restante como fertilizante.
- Para Berdeak, este tipo de técnicas, que cierran el ciclo natural, deben ser prioritarias en toda política municipal de residuos. Para ello es necesario fomentar la recogida separada de la materia orgánica, proveniente tanto de los hogares como del mantenimiento de parques, jardines y zonas verdes, pero también de montes y bosques. También es fundamental un control adecuado de la calidad del compost producido, incluso una certificación con distintos niveles de calidad para distintas aplicaciones. Esto es necesario ya que un compost realizado con residuos contaminados por alguna sustancia peligrosa o simplemente por plásticos no puede usarse como fertilizante para los suelos, por poner un ejemplo. Un adecuado control de calidad puede ser clave para crear un mercado duradero de compost.
- No sólo deben fomentarse las plantas de compostaje centralizadas, sino también el compostaje individual o comunitario, mediante la distribución de pequeños compostadores o en su defecto ayudas para la adquisición de los mismos, acciones de formación, fomento del lombricompostaje (que permite el compostaje individual en zonas urbanas), etc. El compostaje individual o comunitario tiene interesantes ventajas, como la disminución de los costes de tratamiento de residuos, ahorro de emisiones debidas al transporte de los residuos o la toma de conciencia de los propios ciudadanos de su producción de residuos y del ciclo natural.
Ciertos tipos de tratamientos de residuos, generalmente más innovadores, permiten su valorización energética, para aprovechar la energía contenida en los residuos cuando no es posible aprovechar la materia.
Sin embargo, para Berdeak, la incineración no tiene cabida dentro de un futuro sostenible ya que presenta multitud de problemas y desventajas: la cuestión sanitaria (muchos estudios demuestran una influencia negativa de las emisiones de las incineradoras en la salud, especialmente las más antiguas), una tecnología muy cara frente a otras opciones, necesita un aporte constante de residuos (lo que la hace incompatible con medidas de reducción de residuos o de aumento del reciclaje)… De hecho la incineración está considerada actualmente, según la legislación europea y la jurisprudencia del Tribunal europeo de Justicia, como una operación de eliminación, y NO de valorización energética (aunque se pueda generar electricidad en una planta incineradora), contrariamente a lo que afirma de manera errónea la Diputación de Bizkaia.
La incineración es, por lo tanto, una operación del mismo tipo que el depósito en vertedero. Actualmente, la opción del vertido sigue siendo mayoritaria para los residuos en Euskadi. Si a esto añadimos el porcentaje incinerado, vemos que la gran parte de los residuos son eliminados sin ningún tipo de recuperación (esta cifra era de alrededor del 67% en 2004 para Bizkaia), cuando casi el 80% de los residuos sólidos urbanos generados están constituidos por materiales susceptibles de ser valorizados.
Según el programa marco de Los Verdes para las próximas elecciones Municipales –programa compartido por Berdeak–, las principales propuestas en el ámbito de los residuos son las siguientes:
a. Puesta en marcha de un plan de separación selectiva en origen de los residuos sólidos urbanos (RSU), reciclaje integral de los mismos y apuesta por la biometanización y el compostaje. Objetivos: - Reducir en un 15% el volumen de RSU producidos en los municipios. - Alcanzar el 30% de RSU reciclados en los municipios de más de 50.000 habitantes. - Impedir la incineración de RSU. - Poner en marcha Sistemas Integrales de Prevención y de Gestión para la Recogida Selectiva en Origen de los RSU, tanto a nivel local, como comarcal acompañados de minicentrales municipales de producción de biogás y de compostaje de gran calidad: creación de empleo estable local, ahorro energético, producción de un adobo inmejorable para el consumo local.
b. Generalización de “ecoparques”, con medidas de tratamiento y recuperación como la producción de biomasa, el compuesto local a partir de residuos domésticos y de jardín, o la reutilización y el reciclaje de los materiales de construcción.
c. Construcción de plantas de generación eléctrica por biogás en los vertederos municipales.
d. Políticas de retribución o gratificación a los ciudadanos, agrupaciones de vecinos, etc. que actúen de manera más responsable.
e. Favorecer el aprovechamiento agroambiental de los residuos agrícolas, así como las posibilidades que la biomasa ofrece para la transición hacia un modelo energético más sostenible.
f. No autorizar nuevos cementerios o almacenes de residuos nucleares (ni la ampliación de las instalaciones existentes) en cualquier municipio. g. Evitar al máximo la utilización de PVC en la construcción municipal, dado el gran impacto ambiental que puede tener el uso de este material (en particular debido a los aditivos actualmente empleados).
h. Favorecer la utilización de envases retornables y de otros productos ecológicos.
i. Controlar y asesorar a la industria y a los comercios. Asegurar una producción limpia de principio a fin; con productos de calidad, duraderos, que se puedan reparar fácilmente; con materiales renovables, obtenidos de manera que conserven la viabilidad del ecosistema del que son extraídos; no tóxicos ni problemáticos por lo que respecta a su utilización y recuperación.
